El Premio Ángeles, Eugenia y Jorge Piretti es mucho más que un galardón: es un símbolo de esperanza, responsabilidad y aprendizaje. Surge del convencimiento de que cada tragedia aérea debe transformarse en conocimiento para evitar que vuelva a ocurrir. Porque la seguridad aérea no es solo tecnología: es cultura, es actitud, es compromiso.
Este premio lleva el nombre de la familia de Ángeles Piretti León, una madre y abuela que convirtió el dolor de perder a su hija y a su nieto en la tragedia del Vuelo JK5022 en un acto de generosidad. Gracias a ella, la Fundación de Seguridad Aérea pudo nacer y dar continuidad a una lucha que comenzó hace más de 17 años: trabajar por un transporte aéreo más seguro y por la dignidad de las víctimas.
La figura del premio, unas manos sosteniendo un avión, refleja la esencia de su propósito: apoyar firmemente la seguridad aérea y proteger vidas. Cada año, la Fundación distingue a personas que han marcado la diferencia, no solo por sus conocimientos técnicos, sino por su valentía, ética y compromiso con causas justas.
Este reconocimiento no es solo un premio. Es un mensaje claro: la seguridad aérea es tarea de todos.
Por ellos, que están en algún lugar… siempre en nuestros corazones.
Pilar Vera – Presidenta de FaSA20
